Carlos A. Martinelly Montaño de 23 años, se encontraba en estado de ebriedad cuando su vehículo colisionó contra otro en el que estaban tres hermanas del convento católico “Hermanas Benedictas de Virginia”.
La religiosa Denise Mosier murió en el impacto, mientras que las otras dos hermanas, Charlotte Lange y Connie Ruth Lupton se encuentran en un estado delicado de salud. El hecho ha producido un rechazo contundente en la población del estado americano de Virginia sobre la inmigración ilegal, mientras que aumentan en gran cantidad los adeptos que quieren una ley similar a la de Arizona.
La organización religiosa dijo que se debería utilizar la muerte de la hermana Monsier como un “foro para una agenda de inmigración en los Estados Unidos” y exhortó a todas las personas a enfocarse al “Mandato de Cristo de perdonar”.
Pero pese a varios comunicados de las Hermanas Benedictas de no politizar el hecho, varias autoridades y medios de comunicación han manifestado que se necesitan leyes severas contra la inmigración ilegal, pidiendo normas parecidas a la SB 1070, la ley de inmigración de Arizona que fue demandada por el gobierno federal americano.
Corey Steward, presidente del panel de supervisores del condado de Prince William, (lugar del accidente) dijo que “ la misión de las hermanas es paz y amor” mientras que su misión es “la aplicación de la ley y la protección de la seguridad pública”.
“Todos tienen sangres en sus manos” fueron las palabras de Steward después del accidente del 1 de agosto, cuando expresaba su frustración sobre la falta de un sistema migratorio eficiente. Mencionó al presidente Barack Obama, a la Secretaria de Seguridad Interna Janet Napolitano, y a miembros del Congreso.
Muchos críticos de la norma migratoria SB 1070 explican que la muerte de la religiosa católica podría desencadenar la aprobación de leyes “antiinmigrantes” en varios estados de los Estados Unidos con el argumento de “seguridad pública”
El detonante para la aprobación de la ley de inmigración en Arizona fue el asesinato del granjero Robert Krentz, por un tiro, cuando éste se encontraba revisando cañerías de agua en su propiedad ubicada cerca de la frontera con México.
Las autoridades estadounidenses creen que el posible asesino puede ser un guía miembro de un cartel mexicano de narcotráfico, que buscaba vías para hacer ingresar substancias ilegales al país. Las pesquisas continúan en el caso.
El día después del accidente, el Procurador General de Virginia Ken Cuccinelli II, emitió una opinión consultiva de otorgar a la policía autoridad para investigar el estatus migratorio de cualquier persona detenida o encarcelada, autoridades similares a la ley de inmigración de Arizona que se encuentra bajo revisión en un tribunal federal.

