Cientos de inmigrantes indocumentados que residen en Georgia, Estados Unidos, buscan mudarse a otras partes del país antes del mes de junio cuando entre en vigencia una ley estatal que criminalizará la inmigración ilegal.
Varias organizaciones pro-inmigrantes aseveran que los trabajadores indocumentados serán los más afectados por la nueva iniciativa. Muchos que se desempeñan como trabajadores agrícolas viven en los campos fértiles del sur de Georgia recolectando cebollas, unos de los vegetales de mayor exportación del lugar. Pero ahora, este trabajo que no puede hacerse con máquinas y que genera una industria de 140 millones de dólares anuales, está en peligro.
Muchas tiendas que venden productos mexicanos en las áreas rurales de Georgia exhiben ofertas de empleo en otros estados. Puestos para recolectar jalapeños y bananas en la Florida o frambuesas en las Carolinas hace pensar en que se está generando una masiva salida de trabajadores de los campos de Georgia.
Las propuestas de empleo incluso llegan a ofrecer transporte gratis para quienes quieran mudarse, lo que ha generado que la compra de boletos en bus requiera una reserva.
Por su parte, los dueños de las granjas estan preocupados de que la nueva legislación, aprobada por el Congreso de Georgia y firmada por el gobernador Nathan Deal en mayo, afecte severamente la industria.
Según Aries Haygood de la empresa M&T Farms el “temor más grande es que la ley” no permita “encontrar los trabajadores suficientes en un corto periodo de tiempo”.
“Esta granja tiene 500 acres (2.023.428 m2) de extensión con aproximadamente 80,000 plantas de cebollas por acre y casi todas son recolectadas por trabajadores inmigrantes” subrayó.
Durante 2011, sólo los estados de Utah y Georgia han aprobado leyes contra la inmigración ilegal, mientras que otros han decidido abandonar las propuestas.

