La Corte Suprema de Estados Unidos otorgó su respaldo a la ley de Arizona SB-1070, la cual sanciona a los negocios que contraten a inmigrantes indocumentados, pese a la oposición del Gobierno de Barack Obama.
La decisión del máximo órgano judicial estadounidense representa un revés importante para grupos defensores de los inmigrantes en ese estado.
El más alto tribunal apoyó la medida por 5 votos contra 3, en la que fue su primera decisión sobre el polémico paquete de leyes contra la inmigración ilegal en Arizona.Los jueces determinaron que la medida estatal, que entró en vigor en 2008, no viola las leyes federales sobre inmigración, como afirman los demandantes, ya que éstas conceden a los estados la potestad de imponer sanciones relacionadas con el asunto.

