Las autoridades de EE.UU. anunciaron una serie de medidas para facilitar la residencia permanente a inversionistas extranjeros que contribuyan a la creación de trabajos y nuevas empresas, e inversiones en áreas con alto nivel de desempleo.
Las iniciativas tienen el objetivo de incentivar a los inversionistas extranjeros, particularmente en el sector de alta tecnología, aunque también beneficiarán a extranjeros que puedan demostrar que su trabajo es “de interés nacional”.
Tanto en un comunicado conjunto como en una conferencia telefónica, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el director de la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), Alejandro Mayorkas, indicaron que las medidas ayudarán a estimular el crecimiento económico en Estados Unidos.
“Estados Unidos debe continuar atrayendo a los mejores y más brillantes trabajadores de todo el mundo para que inviertan sus talentos, habilidades e ideas en el crecimiento de nuestra economía y en la creación de empleos” en este país, dijo Napolitano.
Para Napolitano, las medidas anunciadas ayudarán a que el país desarrolle “plenamente” el potencial de sus leyes de inmigración, que buscan incentivar la inversión extranjera.
En ese sentido, Mayorkas explicó que “los objetivos de estos cambios son que más empresarios puedan venir a Estados Unidos y que el proceso de solicitud de los visados sea más rápido y eficiente”.
Así, el Gobierno de Washington ha puesto en marcha cambios para simplificar y agilizar los trámites de las visas EB-5, para los inversionistas extranjeros; EB-2, para inmigrantes con posgrado o altas destrezas laborales en ciencias, artes y negocios, y H1-B, para extranjeros contratados por empresas estadounidenses en áreas como ciencias, ingeniería y computación.
El paquete de medidas no requiere la aprobación del Congreso, ya que no implica cambios en las leyes de inmigración.

