LA REFORMA MIGRATORIA
El pleno de la Cámara Alta del Senado de los Estados Unidos, aprobó por un margen de votos de 62 senadores a favor y 36 en contra, el proyecto de ley que podría beneficiar a cerca de nueve millones de indocumentados.
Y decimos podría porque ahora habrá que llegar a un acuerdo conciliatorio entre este proyecto de ley, basado en la propuesta de los senadores republicanos Hagel (de Nebraska), y Mel Martínez (republicano por la Florida) y la versión que firmó la Cámara de Representantes el día 16 de diciembre de 2005.
Analicemos las dos propuestas:
La versión que firmó la Cámara Baja en diciembre del pasado año, llamada HR 4437, es muy estricta en cuanto a la aplicación de medidas que garanticen la seguridad en la frontera.
También considera a los inmigrantes indocumentados como delincuentes, penalizando a las personas que colaboren con ellos y en especial, a los empleadores que les den trabajo.
Esa propuesta acelera las deportaciones, aumenta la presencia policial en la frontera con Méjico, establece la ampliación del muro entre ambos países, incluyendo el funcionamiento de sistemas de alta tecnología para detectar a personas que traten de burlar dicha frontera.
Además no contempla el conceder permisos de trabajos temporales, ni legaliza a los indocumentados.
Pero ahora analicemos la versión que aprobó el Senado:
Hasta el momento, la versión de reforma migratoria del Senado incluye los siguientes aspectos:
- El inglés es el idioma oficial de los Estados Unidos.
- Se enviarán a la frontera de 6 mil soldados de la Guardia Nacional para ayudar a la Patrulla Fronteriza en sus controles.
- Todas aquellas personas indocumentadas que tengan en sus antecedentes penales un delito grave, es decir, los que tuvieron una condena de un año o más de prisión en una cárcel estatal o federal, o tres faltas menores, no califican para legalizar su status migratorio.
- Se construirán muros y vallas en áreas urbanas de la frontera de los Estados Unidos para evitar la entrada ilegal de personas a este país.
- Se aumenta el presupuesto de la Patrulla Fronteriza para contratar más personal. Esto incluye 4 mil agentes de vigilancia y 2.500 inspectores para los puertos de entrada. La agencia, que cuenta actualmente con 11.300 oficiales, en los próximos cinco años aumentará a 18 mil.
- Se establece un presupuesto adicional para incrementar la vigilancia usándose cámaras de televisión, sensores, helicópteros y aviones tripulados y no tripulados, estos últimos son como los usados por los servicios de espionaje.
- Se penalizará con multas de hasta 20 mil dólares a aquellos empleadores que contraten a trabajadores sin permisos laborales. Aquellos empleadores que fueran reincidentes en este tipo de delito podrían llegar a cumplir hasta 3 años en prisión.
- Toda empresa o empleador que en lo sucesivo contrate a un trabajador, tendrá que verificar los números de Seguro Social y el status migratorio de sus nuevos trabajadores. Esta verificación se hará vía internet. Aquellos que no usen el nuevo sistema de verificación tendrán que pagar una multa entre los 200 y 600 dólares.
- Se establecerá un Programa de Trabajadores Temporales, para lo cual se creará una visa especial para trabajadores extranjeros.
- Los indocumentados que lleven más de 5 años en este país deberán pagar una multa de 2 mil dólares.
- Toda persona indocumentada, cuando inicie sus trámites del proceso de legalización tendrá que pagar una multa adicional de 500 dólares.
- Se aprueba un presupuesto de 2.800 millones de dólares adicionales para garantizar la seguridad en las fronteras.
- Se aumenta el presupuesto para programas de detención y encarcelación de indocumentados.
- Queda modificado el sistema de sorteo de Lotería de Visas. Dos terceras partes de las 50 mil visas que se asignarán por esta vía en cada año fiscal serán distribuidas entre inmigrantes altamente cualificados.
- Se establecen fuertes sanciones a aquellas personas que construyan túneles en la frontera con los Estados Unidos.
- Se establece un número de 650 mil visas como cuota anual de visas de residencia patrocinadas por empresarios que necesiten trabajadores extranjeros.
Queremos advertirles de nuevo, que se está insistiendo mucho en que las personas que en el futuro traten de naturalizarse como ciudadanos americanos, deberán tener más conocimientos de inglés de lo que hasta ahora se ha venido exigiendo.
A finales del año 2007 y principios del año 2008, ya saben que el examen cambiará con preguntas más lógicas, que al responder aquella persona que se esté examinando, debe demostrar que sabe sus derechos y obligaciones como ciudadano americano.
Esto lo decimos porque se ha considerado establecer ayudas para los aplicantes, pero lo que sí es cierto, que se subirá el nivel de conocimientos del inglés.
Por otra parte, este proyecto divide a la población indocumentada en tres grupos y a cada uno de ellos lo trata de manera diferente.
El primer grupo lo integran indocumentados que llevan cinco años o más en el país. Ellos accederían a una residencia temporal de seis años y luego a la residencia permanente. Once años más tarde podrían solicitar la ciudadanía.
El segundo grupo incluye a los indocumentados que llevan más de dos años y menos de cinco en Estados Unidos, que deberían registrarse en un puesto fronterizo y calificarían para un permiso temporal de trabajo hasta que cumplir cinco años de estancia.
El tercer grupo serían los indocumentados que llevan menos de dos años en Estados Unidos, que lamentablemente no calificarían paran ningún tipo de beneficio y deberían irse del país.
Una de las formas por las que tratarán de evitar su estancia en este país será poniéndoles trabas, sobre todo cuando en un futuro no muy lejano, hacia el año 2008, se imponga la ley del ”real id” o identidad real, que será el tipo de licencia o carnet que identifica a las personas en este país, y a quien no lo tenga en regla, no le será permitido entrar en edificios estatales, ni podrá obtener licencia para manejar.
También queremos señalar con firmeza, que ninguna persona debe dar ningún depósito, ni pago a ningún abogado, paralegal, notario o cualquier tipo de organismo, asociación o similar como adelanto para sus trámites migratorios basados en esta propuesta, ya que no existe una versión final.
Con esto lo que queremos expresarles es que ahora va a haber muchas personas sin escrúpulos que traten de aprovecharse de la necesidad de las personas sin documentos legales para cometer fraudes o abusos.
También queremos indicarles que si continúan los arrestos efectuados por agentes de los servicios de inmigración y ciudadanía, toda aquella persona que ya lleve dos años en el país puede contar con la defensa de un abogado en la corte de inmigración, así que no firmen ningún documento que los pueda poner en deportación. Repetimos, con dos años o más, usted tiene derecho a ser defendido por un abogado.
Sabemos que las diferencias entre los proyectos de la Cámara de Representantes y el Senado son tan grandes, que será muy difícil llegar a un acuerdo, por lo que está claro que tendremos que esperar.
Como la versión aprobada es muy diferente a la que aprobó la Cámara de Representantes el día 16 de diciembre de 2005, ambas versiones ahora deben ser enviadas al Comité de Conferencia, que será quien redacte una versión final.
Ahora será el propio presidente George W. Bush el que debe trabajar con los legisladores de ambos partidos que son favorables a la reforma en vez de negociar con el ala republicana más conservadora que aprobó el mencionado proyecto de la Cámara de Representantes en diciembre.
Se espera que todas las gestiones culminen antes del día 28 de julio en que el Congreso comienza sus vacaciones durante todo el mes de agosto.
La versión final del Comité de Conferencia debe regresar a ambas Cámaras para ser aprobada por ambos partidos antes de ser enviada finalmente al presidente George W. Bush para que la ratifique. No hay plazo determinado para el cumplimiento de este proceso.
De conseguirse una resolución que legalice a varios millones de indocumentados, será una amnistía histórica sin precedentes, el único caso anterior, fue cuando en el año 1986, el presidente Ronald Reagan le dio permiso de residencia legal a cerca de 3 millones de indocumentados
